Introducción y Contexto
Cantabria ha iniciado un proceso de desarrollo de la energía eólica en su territorio con el objetivo de contribuir a la autosuficiencia energética de la comunidad autónoma mediante el uso de fuentes renovables, más limpias y seguras para nosotros y las generaciones venideras.
Partiendo de un estudio realizado por la Universidad de Cantabria, se dividió la región en 7 zonas donde se podría autorizar la instalación de parques eólicos. Con el fin de adjudicar el derecho de explotación de estas zonas, el Gobierno regional hizo público un concurso de preasignación de potencias para que las empresas presentaran sus ofertas.
Dichas ofertas debían incluir además el compromiso por parte de las adjudicatarias de invertir en proyectos industriales y de I+D+i dentro de la comunidad autónoma, una forma de incrementar el efecto de creación de riqueza que produce el desarrollo eólico por sí mismo sobre el territorio.
En definitiva, el desarrollo eólico de Cantabria pretende ser un cambio de modelo económico para la región basado en desarrollo sostenible y la apuesta por el conocimiento y la investigación.


